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jueves, 4 de mayo de 2017

Los Presupuestos de Pedro Sánchez

 

Anda el personal muy revuelto porque el apoyo del PNV a los Presupuestos cuesta 4.000 millones de euros en cuatro años y, sin embargo, los árboles no nos están dejando ver el bosque.

Los presupuestos para 2017 no son los que querría haber aprobado Rajoy, él hubiera estado encantado con haberlos podido consensuar con el PSOE como se hizo con la aprobación del techo de gasto a cambio de subir el Salario Mínimo.

Muy al contrario, estos Presupuestos son los que el PSOE ha impuesto aprobar como consecuencia de su descomposición interna.

Una situación que unida a un proceso de elecciones internas ha radicalizado las posiciones de los dos candidatos “orgánicos”, Susana y Patxi, y les impide contemporizar con el adversario, el PP, aunque sea en aras del bien común.

Es por ello que, si a alguien hay que pedirle cuentas de los desequilibrios territoriales del nuevo Presupuesto es al PSOE y a la cobardía de sus máximos líderes para afrontar los costos, pero también los beneficios, de pactar políticas de Estado por temor a que les etiqueten como “menos socialistas” que Pedro Sánchez, cuando este de lo que va sobrado es de ser más anti PP y más ególatra que nadie.

Y no pensemos que al debate de Presupuestos va a ir Rajoy desarmado y cautivo pues no tiene más que plantear al PSOE que la solución la tiene en sus manos, pactando con el PP los presupuestos y dejando en la papelera la bajada del cupo vasco y las inversiones en las provincias vascongadas.

Sea cual sea la respuesta, Rajoy de un plumazo se habrá cargado a Patxi López, que apoya el gobierno del PNV y a Susana Díaz, y seguirá trabajando a favor de Pedro Sánchez que es lo que piensa que le viene mejor para seguir ganando elecciones.

Y por otro lado ¿de qué otro modo vamos a ir a Paris en AVE si no es pasando por las Vascongadas o Cataluña?

miércoles, 8 de abril de 2015

En tiempos de tribulación no hacer mudanza



La cita es de San Ignacio de Loyola y sin embargo sigue y seguirá siendo muy actual. Ejemplo de ello es la intervención de Mariano Rajoy ante la última Junta Nacional del Partido Popular.

Andan en el PP los ánimos un poco revueltos a resultas de las elecciones andaluzas. Y no hay para tanto.

Hemos perdido 17 diputados ¿Y qué? Será importante para los 17 que no hayan alcanzado ese cargo pero a efectos políticos, de gobierno, no suponen nada puesto que teniendo 50 diputados en las anteriores elecciones, el PP fue el partido más votado, sin embargo no gobernamos la Junta de Andalucía, lo impidió un pacto de perdedores entre el PSOE e IU.

Siguiendo con los refranes pudiéramos pensar que los resultados de las andaluzas algunos en el PP han puesto sus “barbas a remojar” o a tratar de “pescar en rio revuelto” y si lo uno es síntoma de falta de autoestima, confianza en la labor realizada y en el buen criterio del ciudadano lo otro solo refleja oportunismo sin altura de miras.

Pues bien a lo que iba, coincido con Mariano Rajoy  en su petición de tranquilidad y trabajo sereno, en no perder el rumbo y embarcarnos en “ocurrencias”, en dejarnos coleta o sacarnos la camisa por fuera  cuando nunca los vestimos, entre otras cosas íbamos a hacer el ridículo y no nos iban a reconocer ni los nuestros.

Pero si coincido con ello, creo que le ha faltado un añadido necesario,  la recuperación de la política que ha hecho reconocible al PP ante los españoles por años y años, y por lo que reiteradamente nos han dado sus confianza, mayoritaria o no, pero permanentemente. 

Ideas como la unidad de España, la igualdad esencial de todos los españoles con independencia de donde hayan nacido o vivan, la lucha contra el terrorismo y el amparo de sus víctimas, la defensa de la vida, de la libertad de las personas, de la igualdad de oportunidades de todos y el premio al esfuerzo, al trabajo como mejor vía para el desarrollo personal y origen de la dignidad y libertad de las personas.

La política con mayúsculas. Sigamos trabajando y dejemos de lamernos las heridas. Para heridas las de Susana Díaz en Andalucía que ve como después de  gritar “voy a gobernar en solitario” ve como se le echan los plazos encima y no le salen las cuentas.

martes, 16 de diciembre de 2014

La prestación para parados de larga duración. Una buena medida política, una foto que descoloca al PSOE y un parche económico.


El Gobierno del PP ha conseguido la foto que quería, y perseguía,  con patronal y sindicatos a la vez que ha descolocado al PSOE. Y esto lo ha conseguido con la aprobación de una prestación de 426€ durante un máximo de seis meses para parados de larga duración y vinculada a un proceso formativo en paralelo.

Se estima que esta medida podrá beneficiar entre 400.000 a 450.000 desempleados que carecen actualmente de cualquier prestación. Haciendo la cuenta unos 1.022 millones de euros al año. Caro o barato según se mire.

Para el futuro perceptor, parado de larga duración que no cobra ninguna prestación, un alivio a su desesperada situación.

Para el Gobierno una “foto” con Sindicatos y patronal que no tiene precio a seis meses de las elecciones municipales y autonómicas, y que logra desequilibrar al PSOE que se ve en la obligación de criticar la medida pero sin pasarse no se le vayan a cabrear los futuros perceptores y sus familias a la vez que debe mirar de reojo a los Sindicatos a los que tampoco puede incomodar en demasía.

Y es que acostumbrado como está el PSOE a que los sindicatos, UGT, sean su correa de transmisión, balbucea cuando le “roban” su juguete dando una pobre impresión, en ocasiones más les valía quedarse calladitos.

Y si esto se apunta por el lado positivo de la medida en el negativo debemos anotar su carácter de “parche” totalmente alejado de las medidas de fondo y estructurales que necesita el mercado de trabajo.

En estas mismas páginas hemos defendido y cuantificado el coste que tendría bajar las cotizaciones sociales. Así bajarlas 5 puntos tendría un coste anual de 10.000 millones, pues bien estos 1.000 millones podrían haber financiado la bajada de medio punto. ¿Mucho o poco? Para los perceptores la opción es clara pero no se si estas medidas cortoplacistas son las que España necesita. Para mí que no pero me puedo, y seguro que lo hago, equivocar

 

 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Retirar la Ley del Aborto, un error político


El anuncio del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de retirar la ley del aborto aparte de la consideración que nos pueda tener sobre el cumplimiento o no del programa electoral del PP es un error político. Tal vez su primer gran error. Y nadie está a salvo de equivocarse, solo hay que ser humilde para reconocerlo y rectificar.
 
En su saga literaria de “Los Reyes malditos” el novelista Maurice Druon pone en boca del Papa Juan XXII una frase que dice mucho de ello.
 
“Hay que gobernar con los amigos en contra de los enemigos. Los príncipes que gastan tiempo y fuerzas para ganarse a sus adversarios descontentan a sus verdaderos partidarios y sólo hacen falsos amigos, dispuestos siempre a traicionarlos”
 
Es por ello que con esta decisión Mariano Rajoy no lograra atraerse a ni un voto de los que no le acompañaron en Noviembre del 2011.
 
Si no apostaron por él en un momento de descredito absoluto de Zapatero, descomposición económica nacional y desbandada del PSOE, no lo harán ahora tras los dolorosos y necesarios ajustes que han lastimado, tal vez más que a nadie, a las clases medias soporte clave del electorado del PP.
 
Es por ello que cuando se abdica de los principios para ganar unas elecciones a más no tardar se pierden los principios y se pierden las elecciones. Y yo quiero que el PP las vuelva a ganar. De sabios es rectificar.

miércoles, 9 de julio de 2014

Eliminar aforamientos de jueces, fiscales y políticos. Una medida favorable para Rajoy sino espera a que le obliguen a tomarla.


No se trata de reivindicar, por apuntar una posible línea acción gubernamental, el que en este blog ya se comentara que la reducción de aforados era una vía para la regeneración política y favorable para que el Gobierno,  el PP, volviera a sumar adhesiones ciudadanas pues todo apunta que Rajoy va por ese camino.


Se discute mucho del tema, pero existe una creencia simplista de que en España  únicamente los políticos gozan de este privilegio y nada más lejos de la realidad.

De ese número mágico que va de boca en boca y que está asentado en el subconsciente de los españoles, 10.000 aforados, 5.370 son Jueces y 2.400 fiscales. Aparte de ellos lo son los miembros de la Casa Real, el Presidente del Gobierno y los ministros, diputados, senadores, presidentes y diputados autonómicos.

¿Pero qué supone esa protección jurídica? el aforamiento lo único que quiere decir es que en lugar de que te juzgue el juez de primera instancia, el juzgado de instrucción, se va directamente al tribunal superior de Justicia o al tribunal Supremo.

Eso sí, somos récord europeo de aforados. En países como Alemania y Reino Unido no existen. Sólo el presidente goza de esa condición en Portugal e Italia y en Francia apenas una veintena de personas tienen esa protección.

Por ello una drástica reducción del número de aforados-que debe afectar por igual a jueces, fiscales y políticos- sería visto por los ciudadanos como una muestra palpable del ánimo e impulso reformista alejado de declaraciones vanas o propuestas indefinidas a futuro.

Aparte de ello su coste político sería ínfimo, si existe, pues lo que es noticia negativa para un partido o su entorno es que uno de sus miembros vea acusado o imputado, no el carácter o nivel del tribunal que lo juzgue.
Además de ello esta medida llevaría aparejado  el que fiscales y jueces afinaran mucho más los supuestos, en ocasiones demasiado endebles, en los que dieran curso a esas causas pues de otro modo los juzgados se verían inundados de causas contra responsables políticos con el único o principal motivo de condicionar su conducta a la hora de tomar decisiones que naturalmente y en todas las ocasiones o perjudican a algunos o no gustan a todos.

Para conocer más


 

 

jueves, 29 de mayo de 2014

Arriola igual va a enseñar a hablar al oso o como Rajoy ha empezado a ganar las elecciones generales. Tercer y último capítulo: El PP gana el Centro, recupera la confianza de los españoles y gana las elecciones.


Es una realidad asentada en casi cuarenta años de democracia española que quien gana el centro político gana las elecciones. El PP ya lo ha hecho.

El PP ha desplazado al PSOE del mismo y UPyD no logra arrebatárselo al no convencer a una gran parte del electorado de centro y centro derecha, mucho menos desde que su lideresa, Rosa Díez, acaba de recordar que ella es socialista. Lógico y coherente con su trayectoria puesto que durante muchos años militó en el PSOE y con dicho partido fue Consejera de Comercio, Consumo y Turismo del Gobierno de la Comunidad Autónoma vasca de 1991 a 1998 en coalición con el PNV.

Pues bien con el PP asentado en el Centro político le resta recuperar la confianza de los españoles. ¿Qué va a hacer para ello?

Indudablemente la economía va a mejor, y cada vez más. Las noticias en tal sentido, revisión al alza de la calificación del Reino de España, las revisiones al alza de las previsiones y datos de crecimiento y del número de viviendas vendidas, concesión de más créditos y la creación de empleos van a ir a más. Y este es un fenómeno que se retroalimenta y acelera, a mayor crecimiento, menos paro, menos gasto en prestaciones por desempleo, más renta disponible, más gasto para generar a su vez mayor crecimiento, el círculo virtuoso del que andábamos alejados desde hace demasiado tiempo. Y de ello el mayor beneficiario, aparte de los españoles va a ser el Gobierno del PP que capitalizara con justicia dichos éxitos.

Pero eso no basta, o digamos que no llegaría a un suficiente número de personas para hacerlo significativo.

Por ello reformara el IRPF, bajando los tipos impositivos para las clases medias. ¿Y como conseguir que  una reforma que entrara en vigor en 2015 y cuyos efectos veremos en Junio de 2016 cuando presentemos la declaración de eses ejercicio tenga efectos inmediatos en la percepción favorable de los españoles?, sencillo.

La bajada de retenciones en las nominas, resultado de la reforma del IRPF, tendrá efecto desde Enero de 2015. Por ello sin aumentar las nominas brutas el ciudadano si recibirá mensualmente un mayor salario neto. Y ese efecto riqueza será inmediato, teniendo el Gobierno del PP 5 meses para rentabilizarlo antes de las elecciones municipales y autonómicas y casi un año para hacerlo antes de las Generales. Una promesa cumplida supone además recuperar la confianza de que lo que se promete se lleva a cabo, y esto no es poco.

No obstante lo anterior, no es suficiente.

Es necesario un golpe de efecto de tipo populista, con trascendencia ante los ciudadanos que iguale a los políticos con aquellos que les otorgan su confianza. Y yo apostaría por una medida como la de quitar el aforamiento ante los tribunales de diputados, senadores, diputados autonómicos y de paso de los jueces y magistrados pues, como recordaba José Apezarena en elconfidencialdigital.com http://www.elconfidencialdigital.com/el_videoblog_de_jose_apezarena/escandalo-aforados-pertenecen-poder-judicial_0_2250374957.html

Son 7.000 de los 11.000 aforados que hay en España. Reducir esta figura a los miembros del Gobierno y presidentes del Congreso y Senado es más que suficiente y coherente con los usos de las democracias avanzadas de nuestro entorno ya que el Rey ya viene reconocido como “irresponsable” ante la ley en la misma Constitución.

Y el remate de todo ello vendría de la solución del entuerto catalán. Si soluciona el mismo manteniendo la cohesión territorial, el cumplimiento de la ley y la corresponsabilidad fiscal entre todos los españoles no es que Mariano Rajoy vaya a revalidar la mayoria, entonces es que lo sacan a hombros.

Puede que peque de optimista, que alguno se sonría diciendo al leer estos tres capítulos “¿Qué se habrá fumao este tío?” pero lo bueno de dejar escrito las cosas es que ahí quedan y el tiempo dirá a quien da o quita la razón. Yo, de verdad, y por el bien de España, los españoles y su futuro espero no equivocarme.