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viernes, 25 de mayo de 2018

Al final la Republica catalana era esto…


En el imaginario popular, y desde tiempos de Platón, la República se entiende como la forma de gobernar de los países en los que el pueblo tiene la soberanía y facultad para el ejercicio del poder, en el que impera la división de poderes, el sometimiento y la igualdad ante la ley. Y ello porque como ya dijo Aristóteles “Un montón de gente no es una República”.

Pues esa República se suponía que era lo que querían imponer Puigdemont y sus secuaces en la comunidad de Cataluña para alejarse de no sé qué autoritarismo que impera en España entera y que  nos ha permitido gobernarnos desde 1978 en la nación , sus autonomías y ayuntamientos conforme a la voluntad popular.

Pero hete aquí que por lo pronto dicha imposición no solo carecía de mandato popular, sino que en las elecciones del 21 de Diciembre quienes pretendían imponerlo no alcanzaron ni el 50% de los votos.

Nadie piense que eso desanimo a los promotores del “proces”, para nada. Voluntad popular ¿para qué?, no hombre no, aquí el voto de un catalán de pura cepa vale más que el de los demás. Pues a la porra la igualdad de los ciudadanos y el mandato democrático.

Todavía nos quedaba alguna sorpresa más con el nombramiento como Presidente autonómico del Sr. Torra que en su fórmula de aceptación ciño su sometimiento a lo que decidiera la asamblea autonómica pasándose por el forro el Estatuto y la Constitución con lo que echaba a la basura de la historia el principio de sometimiento a la ley.

Un principio que supuso en el Occidente europeo pasar de la monarquía absolutista, la división de la sociedad en clases-reyes, nobles, clero y pueblo llano-a la democracia liberal como la entendemos desde la Revolución americana.

Además de ello este fichaje separatista, el Sr. Torra, ha tenido a bien ilustrarnos sobre el modelo de sociedad que aspira para los catalanes.

En él lo de no discriminación por razón de lengua ni se plantea puesto que considera como barbaros y enemigos de Cataluña a aquellos que, viviendo en cualesquiera de las cuatro provincias catalanas, hablan español por lo que para sacarlos de su error niega la libertad de elección de la lengua en la que quieran educarse y comunicarse en el ámbito público o privado.

Si eso opina de más del cincuenta por ciento de los catalanes no va a extrañarnos que al resto de los españoles lo más bonito que nos diga es que somos bestias y ejemplo de cualquier embrutecimiento, incapaces como nos considera de tener cualquier cualidad intelectual digna de aprecio.

De todo ello es fácil deducir que al final la Republica que esas lumbreras separatistas quieren para sus ciudadanos se parece mucho a la aldea retrograda, triste y pacata de en la que las Martas Ferrusolas ejercieran como prototipo de la vieja del visillo.

Una República en la que el derecho al voto lo tuviera en exclusiva el hijo de vecino que pudiera acreditar no menos de tres generaciones nacidas y que sin interrupción haya vivido sin salir de Cataluña no fuera a ser que se contaminara de la influencia externa.

Una República en la que no existiera división de poderes, donde el gobernante estuviera excluido del sometimiento a la ley como lo está el ciudadano, una Republica donde por fin el ciudadano fuera excluido de dicha condición para asumir la de súbdito.

Una República donde la libertad lingüística quedara excluida sin atender al carácter de lengua materna, una República donde la libertad de información y comunicación quedara restringida a TV3 y Radio Cataluña.

Una Republica que al modo de Enrique VIII tendría su propia Iglesia Nacional ajena al concepto de Universal, fraternidad e igualdad de todos los hombres que tiene la Católica.

Qué triste panorama esa República que tiene más de autocracia que de cualquier democracia de nuestro entorno. A eso y no otra cosa aspiran estos mártires de la patria y demócratas de opereta que predican para los demás las lecciones que se niegan a aplicarse a los mismos.

 

domingo, 13 de mayo de 2018

Paguémosle con nuestra indiferencia


Puigdemont, Rufian, y el resto de saltimbanquis separatistas no son nada sin la atención que les prestamos el resto de los 46 millones de españoles y cuanto antes nos demos cuenta de ello más próxima estará su derrota que no es otra que el olvido.

Estos y otros separatistas, que antes fueron anti nucleares, anti OTAN, anti desahucios y siempre aprovechados dispuestos a vivir a costa del presupuesto público por no dar un palo al agua no son nada si no respondemos a sus provocaciones.

Carentes de los redaños suficientes para sacrificar su patrimonio-no hay más que ver con que prisa han transferido sus bienes a familiares y terceros ante la llamada de la Justicia-, mucho menos están dispuestos a arriesgar su integridad, y mucho menos su vida, por unos ideales  que si llega un momento a no darles para vivir del presupuesto público, cambiaran de inmediato como muy bien explico el genial cómico Groucho Marx cuando dijo aquello “tengo principios, pero sino le gustan tengo otros”.

Con nuestros bien intencionados “No me gusta” o respuestas airadas en las redes sociales a sus insultantes o ignorantes comentarios construyen ellos la torre de su notoriedad y popularidad. ¿O acaso conocía usted de algo al inane senador Carlos Mulet de Compromis, marca de Podemos en Valencia, antes de soltar la burrada de que Don Pelayo era franquista 1.100 años antes de que los padres de Francisco Franco siquiera tuvieran en la cabeza traer a este al mundo?

Y sin embargo a partir de este hecho, perfectamente prescindible, merecedor únicamente de la indiferencia ante quien revela carecer de una mínima formación histórica y un pensamiento mínimamente inteligente, este Sr. mostrará satisfecho ante sus cuates y votantes la rabia y contestación generada. ¿Acaso no merecían mejor causa los esfuerzos y razonamientos del escritor Pérez Reverte y otros muchos cuando a este podemita,  las razones, los hechos le traen al fresco?

Pues bien, de la atención que nos merecen en redes sociales, noticias de prensa y radio estos personajes, los mismos medios de comunicación retroalimentan el fenómeno generando y buscando noticias sobre o de los mismos, que superan en mucho su trascendencia para el interés común de los españoles.

Por todo ello y visto el último esperpento separatista que se presenta a presidente de la generalidad catalana he llegado a la conclusión que lo mejor que puedo hacer por mi salud mental, por la del resto de los españoles y para que nuestros gobernantes reconduzcan su trabajo al bien común es pasar de los rebuznos con que a diario nos obsequian personajes como Rufian, Rahola, y ahora ese nuevo fichaje, Quim Torra, que nos ha regalado el jefe de este circo, el prófugo Puigdemont.

Ya verán como si todos siguiéramos esta conducta pronto los veríamos enarbolando en una plaza cualquiera de Madrid  la pancarta “Cataluña también existe” con bastante menos éxito mediático del que merecen las justas reivindicaciones de sus vecinos de Teruel.

martes, 19 de diciembre de 2017

Contra las mentiras separatistas. En España no es posible un “pucherazo”


 
El penúltimo vomito de la campaña de los separatistas es el de denunciar un “pucherazo” en las próximas elecciones autonómicas del 21 de Diciembre.

Pues bien, esto en España es imposible. Contra las mentiras datos.

Quien haya participado en alguna elección como vocal, presidente de mesa, representante de la Administración o como apoderado o interventor de algún partido en las elecciones saben que eso es imposible ¿y por qué?

Lo primero es que las máximas autoridades en cada mesa electoral son los vocales y el presidente que se eligen por sorteo público y secreto entre los electores de esa mesa que solo pueden votar si se acreditan con su documento de identificación personal y están inscritos en el censo.

Además, los grupos políticos que concurren pueden tener interventores y apoderados en todas las mesas electorales para controlar la limpieza de las votaciones y el recuento de votos.

Pero es que hay aún más, el recuento de los votos es público pudiendo presenciarlo cualquier ciudadano que permanezca en el Colegio electoral una vez concluido el horario de votaciones.

Una vez concluido el recuento, los resultados se escriben en un acta cuyas copias en sobre cerrado van a la Junta electoral, al juzgado, una se cuelga en los tablones del exterior del Colegio y el resto de copias se lo llevan los representantes (interventores y apoderados) de los partidos políticos.

Es decir, los datos llegan por tres caminos distintos a tres entidades distintas: Junta electoral, Juzgado y partidos políticos, siendo custodiados por el presidente de la mesa electoral, los servicios de correos y los miembros de los partidos.

Durante el proceso de votaciones y recuento de votos emitidos, los Interventores, apoderados de los partidos políticos pueden impugnar las votaciones por aquellas irregularidades que entiendan hayan podido producirse en la votación o recuento y estas pueden llevarse a la Junta electoral o al juzgado ordinario.

Por si todavía quedara alguna duda a las 48 horas de terminar las votaciones los representantes de los partidos se reúnen en el juzgado para el recuento definitivo sobre las actas originales que les han llevado directamente de la mesa de votación al juzgado y hasta ese momento los resultados no son definitivos.

Así que el discurso mentiroso de Puigdemont y sus secuaces no es más que ganas de enredar.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Puigdemont, entre el principio y el complejo de Peter



Si no fuera por el daño que ha hecho y el que parece empeñado en continuar haciendo el personaje no merecería mayor atención. Pero hete ahí que, aun siendo un mentiroso manifiesto, un incompetente peligroso hay un buen número de catalanes que parecen abonados a abundar en el error y mantienen la intención de votarlo.

Puigdemont en cualquier estudio de psicología e ingeniería social aparecería como el cumplimiento superlativo del Principio de Peter, aquel porque el incapaz, el inane, o más sencillamente el peor de los sujetos puede escalar hasta lo más alto de la jerarquía política para hacer realidad de aquello de cuanto peor, mejor.

Su propio acceso a la presidencia de la Comunidad Autónoma catalana ya fue de traca. Aupado por los antisistema de la CUP se convirtió en el brazo ejecutor de su mentor Artur Mas a la vez que supeditaba su acción de gobierno al delirio separatista de aquellos que reclamaban la Republica catalana “aquí y ahora” sin más propósito que romper la convivencia de todos los españoles y poner patas arriba nuestro sistema político a ver si con este cuanto peor mejor sus colegas de Podemos se hacían con las riendas del poder político en lo que restara de España.

En estos años ninguna mejora se conoce en la educación, sanidad o economía catalana. Todos sus afanes, esfuerzos y presupuestos han ido encaminados a la misma idea, el soborno de aquellos que viéndose “regados” con subvenciones, mejores sueldos, promociones profesionales vinculadas a su implicación con el proceso separatista y excluyente, realimentaban el fenómeno de manera exponencial.

Y todo ello para después de tanto afán concluir en la nada. Mucho ruido... y no es que haya habido pocas nueces, es que han estado a punto de secar el árbol, como demuestran las deslocalizaciones de empresas, la perdida de inversiones, la bajada de ventas, alquileres y lo que es peor la generación de un enfrentamiento entre vecinos que tiene trazas de continuar durante mucho tiempo.

Si esto fuera poco nuestro prófugo de la justicia está aquejado del complejo de Peter Pan, aquel niño vestido de Robín Hood que se negaba a crecer. Y es que, comprobada su más absoluta soledad, abandonado por todos aquellos que le daban palmaditas en la espalda y le decían “pa´lante muchacho, tu puedes” prometiendo no sé qué apoyos o mediaciones internacionales arremete contra la democracia, justicia española o la mismísima Unión Europea.

Como otros muchos juguetes rotos de la política no se sabe muy bien si lleva a la risa o a la pena. Aunque pensándolo mejor son los catalanes en los que aún encuentra apoyo quienes más pena me dan por su ceguera voluntaria y su nula voluntad de enmienda, va a ser verdad que lo que de verdad necesitan son trenes llenos de psiquiatras.

 

 

martes, 7 de noviembre de 2017

Cataluña y la influencia geopolítica en el desarrollo del ferrocarril en España


Sumidos como estamos aún en los coletazos del movimiento separatista es buena ocasión para hablar del futuro del ferrocarril en España. Y eso enlaza con el tan, últimamente, mencionado “corredor mediterráneo”.

A ninguno se nos escapa que por su misma denominación lo que primero se nos viene a la cabeza es un trazado que discurriera desde el Puerto Algeciras para recorriendo las costas andaluzas llegar al Levante para discurrir por Murcia y la comunidad valenciana para llegar a Cataluña y de ahí conectar con el resto de Europa a través de la Junquera.

La importancia de este trazado estriba en que comunicaría a tres de los Puertos más importantes de España- Algeciras, Valencia y Barcelona- tres zonas exportadoras de gran importancia exportadora-la huerta almeriense, murciana, valenciana, además de la importante industria valenciana y catalana- con el gran mercado del resto de la Unión Europea.

El problema estriba en que de concluir este corredor mediterráneo tal como está planteado actualmente otorgaría a Cataluña el cerrojo sobre casi el total del tráfico de mercancías de España con el resto de Europa.

A ninguno se nos escapa que esta circunstancia de “cerrojo” otorgaría a una hipotética “Republica catalana” un arma de presión muy importante ante una hipotética negociación con el gobierno de España y una importante fuente de ingresos fiscales- los derechos de aduana que tendrían que pagar las mercancías españolas y europeas que transitaran por el territorio catalán- por lo que a lo mejor hay que replantearse apostar todo y por ahora a esta sola alternativa.

¿Qué alternativas existen? Por un lado, está la salida por el País Vasco, por Irún, y por otra a través de Aragón, por Canfranc.

De la del País Vasco que podemos decir, bien es cierto que el independentismo vasco está muy apaciguado, pero no es descartable y desde luego el efecto de cerrojo y como vía de ingresos aduanaros podríamos repetir lo dicho sobre Cataluña. Su ventaja sobre la solución aragonesa es que la red ferroviaria de conexión con el resto de Europa está más desarrollada.

¿Y la solución aragonesa a través de Canfranc? Pues que tiene problemas tanto a una y a otro lado de la frontera con Francia. Por un lado, el tramo de Huesca a Canfranc tendría que mejorase considerablemente en pendientes, vías y electrificación, aparte de que el túnel está inutilizado. Por el lado francés el problema es que al día de hoy la vía no llega y en todo caso las pendientes del recorrido hacen que en distintos tramos la velocidad no supera los 20 kilómetros.

No obstante, todos estos problemas son solucionables a nivel técnico, presupuestario y dotarían de una importancia logística de carácter estratégico a Zaragoza que podría distribuir a Irún, Canfranc o la Junquera indistintamente y en función de las circunstancias económicas, políticas o meteorológicas.

Por todo ello tal vez habría que echarle una pensada antes de cometer un error mayor.

 

 

martes, 31 de octubre de 2017

Corrijamos las causas …para evitar caer con la misma piedra


Puede que lo que nos quede del carajal en que nos han metido los separatistas catalanes sea el alivio, las imágenes de las banderas inundando Barcelona y el descojone ante el papelón de Puigdemont y su cuadrilla de Pancho Villa tomando las de Bruselas.

Y estará bien porque estos días de Octubre pueden servir de vacuna para muchas cosas que ha durante años nos han sonado al “tío del saco” y nos tenían acomplejados.

Pero aun aceptando que hemos pasado esta gripe, la del 2017, debemos recordar que esta enfermedad, el populismo y el nacionalismo, mutan constantemente y son tanto o más peligrosas un año y el siguiente si no se les ponen remedio.

Un remedio que ni siquiera necesita de reforma constitucional alguna.

La pretendida fuerza del nacionalismo no ha nacido de la Constitución, ha nacido del sistema electoral, de las precarias mayorías parlamentarias que han sufrido UCD, PSOE y PP y de la ausencia de responsabilidad de los partidos de gobierno y oposición, PSOE y PP, para apartar diferencias en temas esenciales para evitar cesiones continuas de soberanía y Presupuestos.

Y como dudo mucho de las buenas intenciones, de la duración de ese espíritu constitucional entre las formaciones mayoritarias, la solución es modificar la herramienta que lleva a la debilidad de las instituciones de modo que nunca haya que llegar a cesiones vergonzantes de soberanía o Presupuesto por motivos de no alcanzar la mayoría parlamentaria suficiente para formar un gobierno o aprobar un presupuesto.

Por ello lo que urge es modificar la ley electoral, cambiando el sistema D´Hont por un sistema mayoritario o en su caso un sistema proporcional en el que los partidos que concurran a las elecciones tengan que presentar candidaturas en todas las provincias y sacar un mínimo del 5% de los votos en toda España para obtener representación parlamentaria.

Con ello evitaríamos el chantaje permanente de los nacionalismos y su capacidad de influencia se ceñiría a las circunscripciones regionales, donde su atractivo no sería tanto si fueran incapaces de atraer financiación o inversiones del gobierno de España que, ahora sí, serían fruto del acuerdo y la cesión ante los intereses generales de España.

Si solo fuéramos capaces de ello, al poco veríamos como menguaban estos reyezuelos de taifas.

Y de sobresaliente sería si aplicando a la inversa el artículo 150.2 de la Constitución que prevé la delegación a las Comunidades Autónomas de competencias exclusivas del Estado, empezáramos a revertir para el Estado competencias de las que se ha ido desprendiendo, cuestiones estas que con demasiada alegría y ligereza se ha dado en los últimos años.

Por ello y ante la fragilidad humana pongamos límites a la estupidez humana que bien que ha evitado el 155 que nos fuéramos al carajo como nación y sociedad.

 

martes, 10 de octubre de 2017

Ganar sin despeinarse



 
Cuentan del Duque de Alba que viendo como masacraban a una sección de sus Tercios en Flandes se le acercó uno de sus capitanes reclamando actuar de inmediato y mandar tropas para socorrer a aquellos valientes. A ello el Duque respondió “caballero sois un magnifico capitán, pero nunca seréis un buen general”.

Desconozco si Rajoy tiene noticia de dicho suceso, pero su acción, o falta de ella, frente a la rebeldía de Puigdemont tiene paralelismos evidentes pues tan insigne general nunca iniciaba una batalla que no tuviera por ganada.

Y es que a Rajoy solo le vale la rendición o defenestración de Puigdemont.

Un movimiento de silla al que ayuda el desmoronamiento del “procés” por su propia base, la económica, a la vista del abismo económico iniciado con la huida de sus empresas más señeras como La Caixa ó Banco Sabadell. Una herida que se transforma en hemorragia al seguirles otras grandes y medianas como Abertis, Aguas de Barcelona, Colonial, MRW por solo mencionar algunas.

Al meneo económico está siguiendo el nacimiento de la inseguridad entre la base social. Una desazón que ha comenzado con la retirada de los ahorros y la apertura de cuentas fuera de Cataluña, que se acrecienta con las miradas a un lado y a otro de los que hasta anteayer se agrupaban entorno a la “estelada”.

Una mirada que trata de valorar la importancia de las primeras bajas, la contemplación de aquellos que ralentizan el paso quedándose atrás como la misma Ada Colau- esta chica está al borde de un ataque de nervios- con su última, y oportunista interpelación a Puigdemont diciendo que “los resultados del 1 de Octubre no avalan la independencia”, ¡ahora!

En este escenario Rajoy se ha resguardado tras las acertadas, firmes y concluyentes palabras del Rey Felipe VI y sostenido por la amplia movilización nacional entorno a la idea de España que tuvo su punto culminante con la masiva manifestación del pasado domingo 8 de Octubre en Barcelona.

El discurso de Felipe VI dotó a este movimiento de resistencia nacional de una autoridad que le confiere la figura del Rey, único que la ostenta en España de hoy en día y de la que carece Rajoy, porque nada tiene que ver la autoridad moral y respeto que inspira su majestad con el mando sobre Policía, Guardia Civil o Ejercito que tiene Rajoy.

Eso por la cúspide, pero es que la movilización social ha demostrado a propios y extraños que daban a la idea de España por muerta y enterrada que la nación está viva, que hay una amplia base social cuya movilización espontanea demuestra una fuerza, que, de canalizarse, puede llevarse por delante a los pusilánimes.

Tras todo ello se parapeta Rajoy, quieto mientras otros se mueven por él, remiso a utilizar el 155 de la Constitución y suspender la autonomía de la comunidad catalana.

Su inteligencia radica en que si aplica el 155 y detiene la secesión en su actual estado habrá gastado su última bala, mientras que si la rebelión se agota en sí misma Rajoy habrá ganado sin utilizar la cachiporra. Y conociendo a Rajoy es esto lo que prefiere el Presidente y lo que los rebeldes debieran aprovechar para, deponiendo a Puigdemont, poner a otro a la cabeza de la Generalidad con quien Rajoy pudiera negociar una salida incruenta.

Y mientras tanto Pedro Sánchez bailando la yenka, un pasito delante y otro detrás, entre  plurinacionalidad, dialogo y apoyo al 155, este chico está pidiendo a gritos que lo vuelvan a echar.

martes, 3 de octubre de 2017

Rajoy ante su Waterloo


Solo a Rajoy le corresponde decidir si será el victorioso Wellington o el derrotado Napoleón.

Tal vez ningún Presidente de Gobierno en España haya tenido que afrontar este desafío, pero para ello se presentó a las elecciones, en dos ocasiones pidió la confianza del Congreso y obtenido juro cumplir con las obligaciones del cargo, cumplir y hacer cumplir la ley.

En momentos como este se conoce el verdadero carácter de las personas y se retrata ante el conjunto de los españoles y, lo que le seguirá durante su vida, ante sí mismo al enfrentarse día a día a su imagen en el espejo.

Esta solo, sí, porque solo a él corresponde la responsabilidad de decidir si en España la Ley ha perdido su vigencia y si el más fuerte, el más audaz, se ha hecho dueño de la calle o si por el contrario el ciudadano puede seguir confiando en que la ley, juzgados, policías, el resto de ciudadanos y su Gobierno le amparan para que pueda seguir confiando en mandar sus hijos al colegio, que podrán transitar por las calles en la confianza de que nadie les hará daño y que a su vuelta para el almuerzo de lo que solo  tendrán que preocuparse es de las tareas y el próximo examen.

Y para recuperar la confianza del ciudadano solo hay un camino, aplicar el artículo 155 de la Constitución, suspender la autonomía catalana y, cuando se pueda, convocar nuevas elecciones autonómicas.

Ni por un momento se pueden mantener en sus cargos a los que dirigen la sedición. No puede dejarse en sus manos los instrumentos del poder, escuelas, policías autonómicos, etc. Mantenerlos sería renunciar a gobernar, es abdicar de la obligación que Rajoy asumió ante todos los españoles.

Por ello, y ahora, a él le corresponde decidir, asumir el desafío o abandonar porque España no puede esperar.

lunes, 11 de septiembre de 2017

¡Vivan las cadenas! los separatistas abdican de su cualidad de ciudadanos


Más que la caída de Barcelona a manos de Felipe V en 1714 parece que el 11 de Septiembre en la celebración de la Diada los separatistas catalanes rememoraran la jornada más bochornosa de la historia de España.

Tan nefasto hecho aconteció en 1814 cuando, a la vuelta del destierro de Fernando VII “el rey felón”, una parte del pueblo español, abjurando de su condición de ciudadanos ganada con la Constitución de Cádiz  volvió a reclamar la de súbditos, cuando desenganchando los caballos de su carroza y sustituyéndolos, tiraron de ella.

Nace la similitud de ambos actos en que la asunción y exaltación que se pretende hacer en la Diada de la consulta ilegal del 1 de Octubre supone la derogación del concepto nación como plasmación de la soberanía popular frente al absolutismo de un gobierno o una asamblea autonómica que incumplen las normas que se autoimpusieron como límite a la tiranía, la existencia de un patrimonio nacional frente a la rapiña de los Pujol y el 3%, etc.

Al igual que un ataque a la nación española, los separatistas que hoy se manifiesten en la Diada pareciera que se encaminan satisfechos hacia la desaparición del liberalismo político, única doctrina política que tiene como eje la libertad y autonomía de ciudadano, las libertades civiles, económicas y se opone al absolutismo, al despotismo ilustrado, a los sistemas autoritarios, dictatoriales y totalitarios.

Y oponerse al liberalismo político es tanto como hacerlo al Estado de derecho, a la democracia participativa y división de poderes que con sus salvaguardas impide que cualquiera de ellos derive en autoritario y someta al ciudadano español a la condición de súbdito.

Pues bien pese a que resulte duro admitirlo hoy se puede afirmar que un número significativo, puede que no mayoritario, pero si numeroso, de españoles que viven en Cataluña están predispuestos, como lo hicieron sus antepasados en aquella funesta ocasión de 1814,  a adjurar de los derechos que les son propios por su condición de personas libres y entregarse en manos del “príncipe” que de manera arbitraria y sin más límite que su capricho, el cumplimiento de su voluntad, gobernará sobre sus vidas y haciendas sin ley alguna ante la que someterse pues no estar sujeto al imperio de una ley que sea conocida por todos, aplicable a todos en condiciones de igualdad y que encuentre en un cuerpo de jueces independientes su salvaguarda.

Y aunque sea doloroso reconocerlo no cabe negar esta posibilidad cuando habiendo sido testigos del autoritarismo, el despotismo y el desprecio en el cumplimiento de las leyes, de la falta de respeto a las minorías que han ejercido la presidenta de la asamblea autonómica catalana, el gobierno autonómico y los grupos políticos que lo sustentan, miles de catalanes se han echado a la calle a apoyar con su presencia tal desatino sin siquiera tener la decencia de echar de la cabecera de la manifestación al portavoz de los asesinos de ciudadanos como ellos que vieron truncadas sus vidas en atentados como el de Hipercor o asesinatos selectivos como el de Ernest Lluch.

 

viernes, 7 de julio de 2017

Ese Pedro enamorado de la Luna nacionalista


Pervive entre los españoles un peligroso virus que nace de la inmadurez, la ignorancia y la vagancia intelectual como es el creer que las cosas se arreglan porque así lo diga una ley.

No habría porque remontarse tanto como a la pomposa proclama de “abolición de la guerra” que recogía la Constitución de la II República para entender que la letra de una norma va por un lado y la realidad puede darle la espalda multitud de ocasiones cuando no siempre. Y es que en nuestro vigente texto constitucional del 78 se proclama el derecho al trabajo, a una vivienda digna y al uso del español y no hace falta ser un lince para ver que dichos preceptos no se cumplen en el día a día.

Como digo este “virus” intelectual no tendría mayor importancia si afectara a una minoría de españoles, que ha habido siempre, a los que, por puro papanatismo, infantilismo o pura ignorancia provocada o querida, sus entendederas no les fueran suficientes para distinguir los buenos propósitos de la cruda realidad. El problema se torna serio cuando se usa por populistas para exacerbar los ánimos de los defraudados por la fortuna o cuando afecta a líderes de formaciones más o menos serias y que pueden influir, para bien o mal, en el porvenir de una nación como es España.

Pues bien, este virus parece haber afectado a Pedro Sánchez cuando fía la solución del “problema catalán” a una reforma constitucional que reconozca un concepto, del que se desconoce el contenido, como es la nación plurinacional.

En descargo de Pedro Sánchez hay que señalar que no ha sido el primero en vivir de esa ensoñación. Antes que él otros dirigentes del PSOE enarbolaron como concepto sanador el de la España Federal, entendiendo que en ello los nacionalistas vascos y catalanes, y detrás les vendrían baleares, gallegos, valencianos y los del catón de Cartagena, se encontrarían cómodos.

El problema de tales ensoñaciones está en el error del que parten que no es otro que el desconocer que la naturaleza, esencia, del nacionalismo es la eterna insatisfacción. Y de ese error nace otro mayor que no es otro que el creer que la parte es más importante que el todo.

Un todo que representan el conjunto de los españoles. Pero es que además con ello los que se proclaman “la izquierda” con esta argumentación y acción política renuncian a sus orígenes y lo que debiera ser su esencia pues no hay nada más moderno, revolucionario y progresista que la igualdad de todos los ciudadanos con independencia de donde vivan. Algo tan consustancial a los marxistas, la izquierda, que se refleja en su propio himno “la Internacional” que entre otras cosas proclama “El género humano es la internacional” y “Basta ya de tutela odiosa, que la igualdad ley ha de ser: No más deberes sin derechos, ningún derecho sin deber.”

Por eso este ensimismamiento, similar al del toro de la copla que todas las noches abandonaba la manada para ir a ver su enamorada luna, no va a traer nada bueno. Si acaso, desengaño y melancolía, pues al igual que el escorpión, el nacionalismo no puede renegar de su naturaleza y si no se encuentra “cómodo” en un Estado tan descentralizado como el de las Autonomías menos se sentirá en una organización federal que no olvidemos se basa en la igualdad de todas las partes y primacía del Estado federal.

Claro que al final lo que resuma de todo esto pudiera ser algo que le reprochan al PP, haber denunciado ante el Tribunal Constitucional el último estatuto de Cataluña. Y es que, aunque este alto tribunal declaró que buena parte del mismo era contrario a la Constitución de todos los españoles, al PSOE le pase como alguno con los cuernos, que no sabiendo que los llevan no les duelen.  

miércoles, 29 de marzo de 2017

Los “camisas pardas” del separatismo


Ayer unos energúmenos asaltaron una sede del PP en Barcelona bajo la atenta mirada de la líder parlamentaria, Anna Gabriel, de la formación política que les da cobertura. Lo penoso de que un grupo antisistema, en este caso la CUP antes HB, asalte una sede de un partido político, en este caso el PP en otros también el PSOE, no es el hecho mismo sino el que estos individuos tengan representación parlamentaria, no renieguen de estos hechos, sino que los justifiquen y que el resto de sus socios, en este caso JxSi y ERC en otros PNV, no se desvinculen inmediatamente de los mismos condenándolos al ostracismo social y político.

Y penosos es que a estas horas los ciudadanos libres no hayan mostrado su solidaridad con quienes, piensen o no como ellos, se sienten agredidos por el mero hecho de defender sus ideas.

La razón de que ello ocurra hay que buscarla en la misma esencia del nacionalismo, la división maniquea entre los “nuestros” y los otros, para unos agua para los otros ajo.

Y qué decir de la justificación política, esa manifestación del respeto a las opiniones discordantes, ese debate sereno de ideas que refleja el lema “Referéndum si o si”. Todo un anuncio de lo que ha de venir si estos alcanzan su ideal totalitario, ríanse ustedes de las lentejas de las que se quejaba Maillo al referirse a las imposiciones de Ciudadanos al PP.

Si el debate no estuviera contaminado por la mentira, décadas de lavado de cerebros en escuelas y medios de comunicación, una bandera que denigran pues con ella solo pretenden esconder el expolio que han perpetrado en nombre de los paisos catalans, no tendría explicación el  que los ciudadanos que pueblan Barcelona, Lérida, Gerona y Tarragona no salieran de allí huyendo porque de ganar estos iluminados todos los días iban a ser en sus calles una triste repetición de la “noche de los cristales rotos”. Y si no saben de lo que hablo consulten Wikipedia.

jueves, 14 de enero de 2016

¡Viva Cartagena!


 

Para quien el desastre de la Logse haya dejado como huella el desconocimiento de la historia de España le recuerdo que el grito de ¡Viva Cartagena! nació del cantonalismo que se impuso, brevemente, durante la 1ª Republica española, y que llevo a disparates como que el Cantón de Cartagena le declaro la guerra a la localidad murciana de Lorca y mando a su escuadra a Alicante, Málaga, etc.
Este fenómeno no es nuevo en España y su mayor exponente fueron los reinos de Taifas que siguieron a la disolución del Califato cordobés.  Siglos más tarde el proceso se repitió con las sublevaciones de Andalucía, Cataluña y Portugal contra el poder de los Austrias teniendo éxito exclusivamente en el caso portugués.
Estos procesos  siempre han tenido su raíz en el mismo mal, el egoísmo y el caciquismo de unas aristocracias  y "trepas"(por nacimiento, dinero o filiación política) que pretendían llenar su ego y poder en su ámbito geográfico más cercano dada su incapacidad (la más de las veces por ausencia de aptitudes intelectuales y políticas) de hacerlo en el ámbito nacional.
Elementos  comunes a todos estos procesos han sido
-          La configuración de los “otros” como nuestros enemigos, unas veces fueron los “cristianos” otras Castilla, ahora España, pero siempre está presente la figura del enemigo exterior para aunar voluntades internas y acallar la disidencia.
-          La asunción en los promotores (personas, facciones o partidos) de la “voluntad popular”, que naturalmente siempre es única y la dictan ellos
-          Consecuencia de ello es la eliminación u ocultación de la discrepancia interior. No hay derecho a discrepar. Quien lo hace es “enemigo del pueblo” y por lo tanto debe elegir ente emigrar, callarse y obedecer, o ser eliminado. ¿Les suena?
-          La vulneración de la legalidad. Ellos siempre representan la “voluntad popular” y esta “voluntad” está por encima de la Ley ¿no les recuerda el derecho divino que decían tener emperadores y reyes? Ley que naturalmente van imponiendo, creando según las circunstancias y sus intereses quienes se atribuyen esa representación exclusiva de la “voluntad popular”.
-          La perpetuación de las élites. Este proceso que siempre se titula  “popular” sin embargo siempre está dirigido por aquellos que quieren preservar sus privilegios o pretenden alzarse con ellos por la sustitución de sus anteriores titulares. Se dicen “inventores” o “innovadores” de formas nuevas y se constituyen en imitadores del “quítate tú para ponerme yo” de tan rancio abolengo Ibérico.
-          Y no puede  faltar algo tan español como el “toreo de salón” y el “postureo”. Grandes proclamas del “sacrificio” en el que los líderes dicen estar dispuestos a incurrir “por el bien del pueblo”, los desafíos a la autoridad que saben no les llevaran mayores consecuencias. Lo de siempre mucho ruido para tan pocas nueces.  
Esto y nada más es lo que está hoy sucediendo dentro de España con el separatismo de algunos catalanes.  Conscientes de que iban a perder no ya el apoyo popular sino también la mayoría en el Parlamento autonómico si hubieran llegado a nuevas elecciones se han agrupado como los “náufragos de la Medusa” en busca de una salvación imposible que les llevara a devorarse entre ellos.
Por eso me hacía gracia la bravuconada del nuevo Presidente de la Generalidad catalana al decir que él no tenía nada que hablar nada con Rajoy porque “Rajoy es un Presidente en funciones”. Poco tiempo le resta para entender que como dijo Rajoy, la Presidencia del Gobierno puede estarlo pero no así el Estado.
Mientras tanto, y es de lamentar, causaran el daño que puedan. Nos perjudicaran a todos , pero lo peor es el ridículo y la pobre imagen de España que están trasladando dentro de nuestras fronteras y en el exterior.
Se ve que los “payasos” en política son el signo de los tiempos, y no exclusivo de los catalanes.


sábado, 9 de enero de 2016

El acuerdo de Gobierno en la Comunidad catalana da un empujón a favor de la “Gran Coalición” PP+PSOE+C´s


El reciente acuerdo de gobierno para la Generalitat catalana entre Junt per Si y la CUP, que apartando a Mas se decanta por el también “convergente” alcalde de Gerona, puede -con muchas probabilidades- ser el detonante que de un gran acuerdo de gobierno en España entre PP+PSOE+C´s.

Sabido por todos, incluso por Rajoy, que es imposible para el PP formar  gobierno sin el acuerdo con el PSOE y que la “coalición de izquierdas” que dice buscar Pedro Sánchez es imposible  porque no la apoyara Ciudadanos y no le interesa a Podemos el panorama esta hoy mucho más claro y despejado para la “Gran Coalición”.

Y ello porque lo que ahora se abre en España es un problema eminentemente territorial en el que se pondrá en cuestión el principio de la igualdad de los españoles en todo el territorio nacional.

Y ante ello difícilmente el PSOE podría contar con el apoyo en el Congreso de Esquerra Republicana y los Convergentes pues eso sería lo mismo que asumir por el PSOE las tesis separatistas de estos y con ello desnaturalizaría su esencia como partido nacional y provocaría el desmembramiento del PSOE como partido.

Si eso es así, hay que añadir el que Ciudadanos jamás apoyaría un gobierno del PSOE en esas condiciones además de que las facciones catalana, gallega, vasca y en menor medida valenciana de Podemos difícilmente van a renunciar a la opción de la consulta por el “derecho a decidir” más cuanto la formación de un gobierno separatista en Cataluña les va a empujar, aún más, en ese sentido.

Por todo ello  a Pedro Sánchez lo que no le salen son las cuentas y le es imposible sumar 176 diputados y eso sin contar que la mayoría absoluta del PP en el Senado le haría muy difícil, cuando no imposible, la articulación política de buena parte de su programa de reforma constitucional con la que supuestamente pretendía superar el problema territorial de España.

Si a eso añadimos que formado un gobierno autonómico de sesgo independentista en Cataluña el ir a unas elecciones adelantadas en España les dejaría a los separatistas un terreno libre que cualquier fuerza política de carácter nacional no puede permitir la formación de un gobierno de unidad nacional PP+PSOE+C´s esta cantada. Todo ello suponiendo que Pedro Sánchez no sea un suicida y en su empeño nos quiera arrastrar a todos los españoles, que Zapatero hemos tenido y sufrido...

miércoles, 14 de octubre de 2015

La orgullosa montaña separatista pario un ratón. La Presidenta y la Consejera se “rajan” ante el tribunal y entonan “yo no he sido”


Tras el 9N, la Diada, el 27S uno esperaba un poco de dignidad y coherencia de quienes llamaban a la revolución y a la secesión desde los balcones de las instituciones.

Pero está visto que no, quedan muy pocos con el espíritu de Méndez Núñez con su “Más vale honra sin buques...” y prefieren ponerse de canto y “hacerse el tonto” antes que afrontar una condena penal por defender sus ideales “dame pan y llámame tonto” que diría alguno.

Es esta clase de políticos los que embarcan a pueblos enteros en planes descabellados de los que solo pretenden  salir reforzados institucional, judicial y económicamente como Mas que sabe que si no sigue de Presidente autonómico su amigo Grifols le tiene un puesto muy bien remunerado en Canadá ¿Y los demás? Ahí se pudran.
Perdida la dignidad solo les queda hacer el ridículo. Da pena.

lunes, 28 de septiembre de 2015

ERC y Oriol Junqueras los grandes perdedores de las elecciones del 27-S


Sabido es que tras unas elecciones nadie pierde. Siempre hay algo a lo que agarrarte, la participación, el número de votos, que a otros les ha ido peor, etc.

Pero tras el 27- S el que no puede escapar a ese diagnóstico es Esquerra Republicana y concretamente su líder Oriol Junqueras.

 ¿Y porque?

Lo primero es que ser ha cargado su partido al admitir una mezcolanza que no llegaba a ser coalición.

Segundo, que ese sacrificio lo ha asumido sin obtener beneficio alguno pues no lidera el “Juntos por el Si” y su eventual socio, Arthur Mas, tiene muchas papeletas para no presidir gobierno alguno si se empeña en encabezar la candidatura después de estar escondido durante toda la campaña.

Por si fuera poco su electorado, de izquierda, catalanista y radical le ha vuelto la espalda en esta extraña alianza con la derecha de Convergencia y el batiburrillo social del “independentismos de buen rollo que se ha desgañitado asegurando que Europa y el mundo los iban a acoger en su seno desde el minuto uno.

Y se la ha vuelto a favor de la CUP que ha aumentado en 7 sus escaños a costa de la coalición Ciu ERC que ha perdido 9. 

Las cuentas son claras, Podemos no supera lo que antes era IU, el PSOE, PP, Unio e incluso Ciu pierden a favor de Ciudadanos y el que aumenta es la CUP a costa de Esquerra.

Triste bagaje para el duo Mas-Oriol pero desde luego el que ha pagado los platos rotos es este último, para ahora andar mendigándole a la CUP que apoyen a Masa, quien te ha visto y quién te ve Esquerra.

 

lunes, 21 de septiembre de 2015

La necesidad de una ley de la Claridad en España para afrontar el secesionismo. El ejemplo canadiense, un espejo en el que mirarse



El origen de la ley de claridad está en el referéndum de 1995, en que el pueblo de Quebec votó en contra de la soberanía por un estrecho margen (50,58% a 49,42%). La pregunta del referéndum resultó controvertida por su ambigua redacción

¿Está usted de acuerdo en que Quebec debería convertirse en soberano después de haber hecho una oferta formal a Canadá para una nueva asociación económica y política en el ámbito de aplicación del proyecto de ley sobre el futuro de Quebec y del acuerdo firmado el 12 de junio de 1995?

El gobierno canadiense rechazo las afirmaciones de los soberanistas quebequenses sobre la validez jurídica de la pregunta del referéndum de1995 en base a que

Que una declaración unilateral de independencia sería compatible con el derecho internacional.

Que una mayoría del "50% más uno" sería un umbral suficiente para la secesión, y

Que el derecho internacional protegería la integridad territorial de Quebec después de la secesión.

Frente a la primera afirmación, la gran mayoría de los expertos en derecho internacional "no creen que las entidades constitutivas de un país democrático como Canadá tengan derecho a declarar unilateralmente la secesión".

Respecto a la segunda, argumentó que una mayoría por diferencia escasa, que podría desaparecer rápidamente en medio de las dificultades, sería insuficiente para dar legitimidad política al proyecto soberanista, habida cuenta de los cambios trascendentales para la vida de los quebequenses que se derivarían de la secesión.

En lo que respecta a la integridad territorial de Quebec, se respondió que "no hay ni un párrafo,  ni una línea en el derecho internacional que proteja el territorio de Quebec pero no el de Canadá. La experiencia internacional demuestra que las fronteras de la entidad que busca la independencia pueden ponerse en duda, a veces por razones democráticas". Y ello porque carecía de toda coherencia el argumento según el cual Canadá sería divisible pero Quebec no.

La Ley de Claridad y sus puntos clave

De resultas de los anteriores debates se preparó una ley con los siguientes puntos clave:

La Cámara de los Comunes de Canadá tiene el poder de decidir si la pregunta del referéndum de un hipotético proceso de secesión es clara antes de ser sometida a votación.

La Cámara de los Comunes tendría la facultad de determinar si una clara mayoría se habría producido en un referéndum, lo que implicaría que algún tipo de mayoría reforzada sería necesaria para considerar que el resultado del referéndum habría sido favorable a la secesión.

Que Todas las provincias deben tomar parte en las negociaciones.

Que la Cámara de los Comunes tiene el poder de anular una decisión alcanzada en referéndum si estima que se ha violado alguno de los principios de la Ley de Claridad.

Y por último que la secesión de una provincia de Canadá requeriría una enmienda a la Constitución de Canadá.

A la vista de ello  ¿alguien duda que una norma así nos vendría muy bien en España?

Máxime si en la misma se especificaran las consecuencias de tal secesión, salida de la Unión Europea y del Euro, corresponsabilidad en el pago de la deuda pública, etc. Así nadie se podría llamar a engaño sobre lo que está decidiendo. Si así y todo se vota que se quieren separar allá cada cual  con las consecuencias.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Sobre la mentira, la intolerancia y desprecio a la ley solo se construye la dictadura. “1984” un reflejo de la Comunidad catalana que los nacionalistas parecen empeñados en crear


Tras décadas de “lavado de coco” a través de la escuela nacionalista, la televisión autonómica, medios de comunicación locales empeñados en la  tranquilidad del “estanque catalán” y una asfixiante presión del “sino no estás conmigo eres un bicho raro” hemos llegado al día de hoy.

Un día que no es el primero, ya se intentó el año pasado con el simulacro de plebiscito donde solo votaron los suyos. Y desgraciadamente tampoco será el último porque el nacionalismo solo parara de “consultar” cuando la votación diga lo que ellos quieren que diga. Después de ese día tengan por seguro que no se admitirá ninguna otra.

La oferta nacionalista se basa en la mentira más burda e infantil. Ejemplos como los de la salida de la Unión  Europea y el euro son solo los ejemplos más evidentes, niega al ciudadano los elementos necesarios para tomar su decisión en libertad.

Negar a una todos los ciudadanos el derecho y el deber de conocer el español en la escuela y  la relación con las administraciones que debieran amparar sus derechos es un daño irreparable a sus hijos a los que privan de un elemento esencial que les permite comunicarse con 400 millones de hispano hablantes y les impide recibir ideas, noticias e informaciones no matizadas por el filtro nacionalista.

Y lo que es más grave, el desprecio a la ley. El relativismo y subjetivismo sobre la fuerza coercitiva de la ley según responda o no a los intereses nacionalistas abre el camino a la dictadura. Una dictadura donde  quien en cada momento ostente el monopolio de la interpretación del “sentir del pueblo” señalara quien se constituye en “enemigo del pueblo” y por lo tanto no gozara de la presunción de inocencia, de una defensa y juicio justo.

Esto no es nuevo, la humanidad, también los españoles lo hemos experimentado en alguna fase de  nuestra historia. Lo que no concibo es que haya quien esté tan deseoso de volver a caer en lo mismo.

Por ello cobran rabiosa actualidad los versos de Martin Niemöller

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,

 Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista,

 Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío,

 Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.

Sustituya el termino nazi por nacionalista y tendrá una visión muy aproximada de lo que está por venir

viernes, 10 de octubre de 2014

"Cuando los nacionalistas catalanes vinieron a llevarse a los del PP guarde silencio porque no era del PP..." Quim Brugé, como San Pablo, se cae del caballo


Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era
comunista
,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era
socialdemócrata
,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era
sindicalista
,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era
judío
,

Cuando vinieron a buscarme,
no había
nadie más que pudiera protestar.
En el titulo me permito parafresear el conocido sermón ¿Qué hubiera dicho Jesucristo?, pronunciado en la Semana Santa de 1946 en Kaiserslautern por Martin Niemöller y que erroneamente se suele atribuir a Bertolt Brecht para ilustrar el proceso intelectual que ha debido sufrir en sus carnes el catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Barcelona y militante de Iniciativa por Cataluña- Los Verdes al anunciar
Quim Brugué‏@QuimBrugue

Ara sé q és un linxament twittero. Lamento haver-vos
decebut, però tb us vull dir q puc estar equivocat, però tinc la
consciència ben neta.
Gerona, Gerona

 
"Ahora sé lo que es un linchamiento twiettero".
Y todo por anunciar que renunciaba a formar parte de la Comisión de Control de la consulta soberanista del 9-N apuntando las "dificultades" para dotarla de unas "mínimas garantías de neutralidad democráticas".
Pues bien este señor por lo menos ha sabido ver el movimiento intolerante, sectario y totalitario que se le viene encima a los catalanes de dejar que CiU, ERC o quienes les vengan a sustituir de la Asamblea Nacional Catalana tomen las instituciones.
Ha tardado pero ha sabido verlo y está sufriendo el acoso al que someten estos “iluminados” a quienes discrepan.
Como postura ética y para que su conducta se correspondiera con su pensamiento solo le restaría, a él y a todos los que de verdad se crean conceptos como los de libertad, democracia en Cataluña, que acompañara en estos días a la dirigente catalana del PP Alicia Sánchez Camacho ante la amenazas de escrache que esta recibiendo de los fascistas de la CUP.
Sino, y de nuevo, toda su palabrería no dejara de ser un mero “postureo”