viernes, 15 de enero de 2016

La subasta de electricidad renovable saca las vergüenzas de los falsos “ecolojetas “que se forran con las subvenciones y de las grandes eléctricas


El preludio del fin de los incentivos verdes

Las grandes eléctricas españolas - Iberdrola, Gas Natural Fenosa y Endesa -están aún tratando de recuperarse del “palo” de haber quedado excluidas de la primera subasta de generación eléctrica renovable.  Forestalia por un lado, y Grupo Jorge por otro, tiraron los precios de la subasta, al ofrecer construir instalaciones SIN cobrar subvención.

Las “Grandes” eléctricas están tratando de asimilar que hayan llegado grupos dispuestos a cobrar por la energía renovable sólo lo que marque el mercado, sin recibir incentivos adicionales.

El nuevo sistema inicia otra etapa  en el sector. La subasta marca un antes y un después en el mecanismo de retribución que existía en España para la energía renovable. Para los nuevos proyectos, se acaba definitivamente con las subvenciones, o primas. El recorte de subvenciones a las renovables era uno de los pilares de la reforma eléctrica acometida por el actual Gobierno del PP.

Un ejecutivo de las grandes ha terciado señalando que el resultado es  “un sinsentido”, pues para producir y vender a mercado hay libertad total, no es necesario acudir a una subasta, que, además, tiene el inconveniente de que hay que aceptar las condiciones del Gobierno respecto a la presentación de avales o el plazo de construcción (dos años).

Pues NO hombre, para nada es un “sin sentido”.

El Gobierno ha ofrecido que estaba dispuesto a pagar una “prima” o subvención que fijaran los ofertantes a la baja. Prima o subvención que no existe si vas al mercado libre. Y lo que han demostrado los nuevos operadores es que se puede producir energía eléctrica de origen eólico y biomasa cobrando de la retribución que da el mercado, sin necesidad de subvenciones y primas.

Muy lejos de lo que hasta ahora estaban acostumbrados lo operadores tradicionales y los “ecolojetas” de las renovables que comían  “sopa y teta”. El mercado les cubría costes y la prima unas rentabilidades cercanas al 14% que a ver dónde las encuentran ahora.

Eso es lo que ha removido la subasta y lo que plantea es un escenario donde va a ser muy difícil, sino imposible, volver a la barra libre de las subvenciones como hasta hace poco.

 
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