viernes, 7 de abril de 2017

El destinatario de los misiles “sirios” de Trump era China


Si al capote del torero se le llama “engaño” igual apelativo podríamos dar al ataque de Trump contra una base militar siria en la noche de hoy.

Si en el caso del torero a quien trata de engañar para que apunte a otro lado y no al cuerpo del torero es al toro,  en este caso Trump trata de engañar a la opinión pública, que ha alabado su iniciativa frente a la omisión de Obama y las naciones europeas, y dar un coscorrón a China recordándole que tiene un protegido que se está pasando de la raya en Corea del Norte.

La ocasión se la han ofrecido en bandeja, el ataque con gas tóxico a la población civil siria, la visita del Presidente chino Xi Jimping a Estados Unidos y la reciente advertencia de Trump al dictador norcoreano de que si China no tomaba medidas no descartaba hacerlo unilateralmente ante las provocaciones de Kin Jong-un con el lanzamiento de cohetes balísticos sobre el Mar de Japón. Y de seguro que China, y de paso Corea del Norte, han entendido perfectamente el mensaje.

Y es que a Trump se le ve venir, aunque en algunos temas pueda parecer contradictorio. Prometió a los suyos que los norteamericanos no seguirían poniendo los muertos en conflictos en el exterior, pero a la vez ha incrementado más que nunca en gasto militar ¿para exhibirlo en desfiles? Ni por un momento.

Distinto es que apriete a sus aliados y les exija su parte del esfuerzo para, sacando recursos de Europa, poder dedicarse de lleno a frenar a los que él considera sus máximas amenazas que por este orden son el expansionismo Chino que amenaza a Corea, Japón-naciones donde estados Unidos tiene desplegados más efectivos que en Europa, Filipinas, etc; Irán como elemento desestabilizador en Irak, Siria y Yemen; y por último el ISIS, amenaza más difusa, pero que ha puesto patas arriba buena parte de África del Norte con Libia, Túnez, Nigeria y Malí  como ejemplos más conocidos.

Con este ataque Trump ha conseguido llamar la atención del mundo, el que los aliados de Estados Unidos sepan que frente al “blando” Obama en Trump van a tener a un tipo que los defienda y si de paso tranquiliza a Israel, que teme más a Irán y a su socio sirio-no olvidemos que el tiempo de respuesta y prevención israelí ante un ataque con gas o bacteriológico  por parte de su vecinos árabes es prácticamente nulo- tendremos que reconocer que estos Tomahawk le han salido a Trump muy baratos, tanto que para evitar complicaciones aviso a los rusos para que se pusieran a resguardo.

 

 
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