martes, 9 de mayo de 2017

Alguien en la fiscalía está perdiendo la olla y no es Moix


Estos últimos días ando en un sobresalto permanente a resultas de la errática actuación de algunos fiscales y concretamente de aquellos que llevan el caso Lezo.

Ya es aberrante que se aireen los debates de la junta de fiscales anticorrupción dando una versión unilateral de la misma, pero plantear sospechas sin pruebas sobre el contenido de la reunión de Pablo González con el Secretario de Estado de Seguridad roza, sino supera, la difamación.

Lean y reflexionen sobre la frase que reproducen los periódicos «la presunta investigación "chivada" del Secretario de Estado».

Ya de por si es preocupante el uso incorrecto de la preposición “del” que priva de cualquier significado coherente a la frase. ¿Quisieron decir “por”? Porque si es esto lo que quieren decir “chivada POR el Secretario de Estado” solo tiene dos opciones, o tiene pruebas y lo denuncian así ante el juez o si lo dicen sin pruebas lo que procede es su cese inmediato y su comparecencia ante los juzgados imputados por difamación.

Sinceramente creo que aquí los fiscales se han pasado de frenada y alguien, el Fiscal general, el Ministro de Justicia y el Gobierno tienen que tomar cartas en el asunto y tomar medidas que reconduzcan, mientras no se cambie la ley de Enjuiciamiento Criminal, la actuación de los fiscales a los límites que les impone la ley.

De otro modo algunos de estos profesionales pueden creerse amparados por la discrecionalidad más absoluta, la arbitrariedad, en sus actuaciones y la irresponsabilidad de sus conductas que es la forma más elaborada de absolutismo y totalitarismo, o de otra forma, la más absoluta perversión de la Justicia que está convirtiéndose en un pulso a los órganos de la Fiscalía y el Gobierno.

Y señores Maza, Cardenal y Rajoy, el poder esta para ejercerlo y esto vale tanto para los fiscales que se desvían en su cometido como para los separatistas, y, si no saben o no quieren, ya están tardando en echarse a un lado porque estarían dimitiendo del cumplimiento de su obligación con el Estado de Derecho y los ciudadanos.

 
Publicar un comentario