viernes, 19 de mayo de 2017

Desconfié usted de los políticos pobres

Igual usted como yo ha oído en Esradio o ha podido leer en algún periódico que la presidenta de la Comunidad de Madrid, la popular Cristina Cifuentes, ha utilizado como argumento de peso para justificar su honradez el que en el banco tiene poco más de 900€ de saldo y que vive de alquiler. Yo fue oírlo y empezar a dudar de Cristina Cifuentes.
Y mi duda nace no de la reiteración de un informe elaborado por un cabo de la UCO, del que se desconoce nombre, titulación académica y si tiene o no especialización alguna en derecho administrativo y más concretamente en contratación pública, sino de la ponderación de las virtudes que deben acompañar a un ciudadano en su vida corriente y el que estas virtudes deba trasladarlas al ámbito de la gestión pública.
Me explico, la Sra. Cifuentes tiene un año menos que yo, 52, lleva desde 1989 cobrando un sueldo público. En ese tiempo yo, que saque mi oposición en 1987, dos años antes de que esta Sra. empezara a trabajar, he tenido tres hijos, tengo una vivienda en propiedad, un coche y un apartamento en la playa que aún estoy pagando al banco, unos planes de pensiones y un saldo que supera en bastante, gracias a Dios, los 900€ en el banco. Pues bien, o esta Sra. es una despilfarradora compulsiva en juegos de azar, compras de ropa y complementos o alguien, ella en primer lugar, me tendrá que explicar en que derrocha el dinero.
Y es que mi inquietud nace de que estos comportamientos poco ortodoxos en lo económico los traslade a su gestión de la Comunidad de Madrid “viviendo al día” sin la menor ponderación de eficacia, eficiencia y dotación de reservas para los imprevistos que devienen en cualquier organización humana de carácter económico ya sea de carácter público o privado.
De ahí nace, y no de otras consideraciones, mi desconfianza de los políticos que airean como si fuera una medalla su supuesta pobreza pues, no está de más recordar que allá por el 2006, siendo presidente de la Comunidad andaluza don Manuel Chaves, se supo por su declaración de bienes que era el único de los miembros de su gobierno que no tenía fondos de pensiones, ni participaciones o acciones en sociedad, ni siquiera coche, con  un saldo total de cuentas bancarias de 3.887 euros y un préstamo hipotecario de 22.613 euros. Y así llego a donde ahora está.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces

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