lunes, 16 de junio de 2014

El complejo de inferioridad de los españoles o como nos gusta pegarnos tiros en el pie. Las prospecciones petrolíferas en Canarias, Baleares y el "agip pro" de ecologistas y nacionalistas canarios.


Resulta realmente curioso observar como es común en los países de nuestro entorno que se constituyan fundaciones y asociaciones de todo tipo a favor de algún propósito, ya sea de investigación, fomento cultural o cívico. Dichas fundaciones se nutre de donaciones de ciudadanos corrientes o de mecenas adinerados como Bill Gates y benefician por igual a hospitales, centros universitarios, centros de investigación o una candidatura política.

En España esto es bastante más raro. Aquí  lo que nos va es constituir asociaciones o plataformas para ir “en contra de algo”. Nunca mais, No a la guerra, No al trasvase del Ebro y así hasta el infinito. Es triste decirlo pero parece que a los españoles nos anima un espíritu destructivo, muy propio del que dicen que es nuestro pecado capital, la envidia, y por el cual parece que preferimos el mal ajeno antes incluso que nuestro propio beneficio.

No otra cosa me parecen las plataformas, movimientos, manifestaciones en contra de las prospecciones petrolíferas en Baleares y Canarias.

Primero, prospecciones en el mar existen desde hace mucho tiempo y no hay que irse al extranjero. Es bien conocido como una nación desarrollada y avanzada en temas medioambientales como es Noruega basa buena parte de su economía en las prospecciones petrolíferas en sus costas. Igual puede decirse del Reino Unido y sus plataformas del Mar del Norte. Suponen una fuente de ingresos, riqueza y empleo que envidian en todo el mundo.

Pero es que en España ya existen hace muchos años en las costas de Tarragona y Huelva, no habiéndose escuchado en estos años atrás  queja alguna. Es más que conocida la potencia turística de las costas de Huelva y Tarragona que en nada se han visto afectadas por la existencia de las plataformas en sus inmediaciones. Será por qué no se ven, están a más de 45 km de la costa, cuando el horizonte visible es de 5 km, y porque su explotación no ha generado ningún problema medioambiental.

Si no vale el ejemplo español no hay más que mirarse en el espejo de Italia que mantiene frente a sus costas del Adriático y Sicilia más de 100 plataformas. ¿O es que en Italia tampoco hay turismo ni respeto medioambiental?

Tercero, en el caso de Canarias compartiremos prospecciones por parte de Marruecos al otro lado de la línea que delimita las aguas territoriales españolas y marroquíes entre Canarias y en continente africano. ¿Será que el hipotético derrame tendrá distinta condición según sea petróleo español o marroquí?

Cuarto, si como en el caso de Canarias va a haber prospecciones por el lado marroquí ¿vamos a quedarnos con los riesgos sin compensarlos con el beneficio que reportara su explotación?. Soy de los que prefiero, como en el debate nuclear, que si hemos de nutrirnos de energía mejor será que la produzcan instalaciones cuya construcción este amparada por la legislación española y su funcionamiento controlado por los organismos nacionales.

Quinto, la campaña en supuesta defensa de los valores medioambientales que están llevando a cabo las organizaciones como WWF y Greenpeace por lo desmesurada raya el ridículo. ¿Acaso no es el mar del Norte un lugar privilegiado de cría de ballenas y otras especies? ¿Quién puede dudar de la sensibilidad medioambiental de noruegos y británicos?. Similares objeciones han puesto los ecologistas a cualquier infraestructura de importancia. ¿Quién no recuerda la oposición al cable subterráneo en Tarida por que el influjo electromagnético iba a acabar con la fauna submarina? ¿Quién no recuerda como se oponían a los molinos de viento, aerogeneradores, porque iban a acabar con las rutas migratorias de las aves?. Aquí la cosa es oponerse a todo y por todos los motivos.

Sexto, el proyecto tiene la Calificación Ambiental Favorable. Antes de ello dicha calificación ha estado sometida a periodo de alegaciones y recursos y todos se han examinado y contestado, incluyendo modificaciones o requisitos adicionales al proyecto original o las medidas correctoras. ¿A qué viene ahora este ruido? Parece que si no nos parece bien cómo va el partido nos llevamos la pelota. No es serio que cuando una decisión nos favorece o es acorde con nuestra posición este tomada con todas las garantías y cuando no lo es se cuestione desde el órgano que la emite y hasta sus mínimos pronunciamientos.

Así, y entre otros, lo sostiene el Colegio Oficial de Geólogos  afirmando que “en España tenemos la legislación más exigente del mundo en materia de exploración, investigación y explotación de hidrocarburos” por lo que el cumplimiento de la legislación que asegura la Calificación Ambiental Positiva del Ministerio asegura un riesgo medioambiental extremadamente bajo.

Por ello, lo que corresponde es dejar trabajar a la empresa y las administraciones. Exigir el cumplimiento de la norma y las condiciones de la calificación Ambiental en cuanto a las medidas correctoras y dejarnos de manipular sensibilidades, generar desconfianza sobre nuestras propias posibilidades como nación desarrollada que somos y asumir que riesgo cero no existe ni cuando caminamos por las calles de nuestro barrio. Y los de Coalición Canaria que se dejen de manipular que lo único que pretenden es desgastar al candidato del PP en las Islas canarias que no es otro que el Ministro de Industria José Manuel Soria.

La imagen que ilustra este post señala las zonas de prospección entre Canarias y Marruecos revelando la proximidad entre las de titularidad marroquí y española.

Para quien quiera más información




 
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