miércoles, 16 de julio de 2014

Bajada de Cotizaciones Sociales y subida del IVA. Al Secretario de Estado de Seguridad Social se le acaban las excusas. Porque es conveniente y posible. Capítulo I: El impacto en las importaciones. Favorece la producción nacional y reduce el déficit exterior.


Empecemos con algunos datos. En España a un sueldo de 1000 euros mensuales el empresario ha de añadirle 299 euros por Cotizaciones Sociales, Fondo de Garantía Salarial, Desempleo y otra cantidad que va de 9 euros a 71,5 euros por Primas de Accidentes de Trabajo según la actividad que desarrolle el trabajador (fotógrafo el menor y minero el mayor).

En definitiva, en España contratar a un trabajador tiene como mínimo un sobrecoste del 30,8% que ingresa la Seguridad Social ocupando en la OCDE (Organización para la cooperación y el desarrollo económico) el séptimo lugar por mayores costes sociales.

Últimamente la Unión Europea, el fondo Monetario Internacional  nos piden reiteradamente que bajemos las Cotizaciones Sociales y las compensemos con una subida del IVA.

Esta petición tiene su máxima expresión en Dinamarca donde las pensiones y prestaciones sociales se financian exclusivamente vía impuestos no existiendo cotizaciones sociales sobre el salario.

A esta lógica petición, avalada por el Informe Lagares de Reforma del Sistema Tributario, el Secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, nos ha salido con un argumento de asusta viejas impropio del nivel técnico que se le presupone “para bajar las cotizaciones sociales 5 puntos- del 30,8% al 25,8%- deberíamos subir el IVA al 29% y no creo que nadie esté pensando en esto”. Y se acabo el debate, o no, porque no cuenta toda la verdad.

España sufre un curioso fenómeno resultado de su escasa producción industrial y escasa investigación e innovación, importamos más que exportamos. Tanto que si no fuera por los ingresos del turismo, y en tiempos anteriores a las remesas de los emigrantes, nuestro déficit sería crónico y nos habría llevado hace tiempo a la bancarrota.

No podemos aspirar a ser punteros en todos y cada uno de los sectores, ningún país lo es, pero también es verdad que compramos productos que incorporan escasa o nula tecnología con origen en países que nos hacen dumping social, China y el sudeste asiático, al no incorporar los costos que si tenemos en España para mantener nuestro sistema de bienestar.

Hay que recordar que cuando importamos un producto terminado estamos trasladando riqueza generada en España al exterior sin obtener nada a cambio.

Por ello una buena opción es aplicarle el IVA sobre el costo total del producto con el que encarecemos su precio haciéndolo menos atractivo en precio ante el consumidor final frente a productos nacionales o de la Europa comunitaria y recuperando, en parte, a través del IVA los costos sociales que no lo han grabado en origen.

Hay que tener en cuenta que las importaciones supusieron el año 2012 para España 55.784 millones de euros con lo que cada 1% que subiéramos el IVA supondría un ingreso adicional de 557 millones de euros al año. No lo resuelve todo pero ayuda. Continuara….

 

 

 
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