viernes, 3 de octubre de 2014

Los Rectores no creen en la Universidad Pública y van camino de terminar de cargársela


Días atrás y con motivo de la apertura del curso universitario leí  con estupefacción las declaraciones del Rector de la Universidad de Sevilla, Antonio Ramírez de Arellano López, http://sevilla.abc.es/sevilla/20140927/sevi-rector-hispalense-descabellada-gratuidad-201409271805.html que son un cumulo de despropósitos y rebelan la total ausencia de estima por la labor que se le supone debiera ejercer.
Lo primero que me llamo la atención fue la interiorización de la endogamia entre el profesorado universitario pues al hablar de la reforma en la Dirección de las Universidades abogo por que la figura del Rector  y el Claustro «sigan siendo elegidos por la comunidad universitaria durante muchos años más».

Por lo pronto el señor Rector de la Universidad de Sevilla revela su total distanciamiento y desapego con la vida real de empresas, fundaciones y otras grandes instituciones que en el mundo son dirigidas con gran éxito por profesionales de la gestión que nada tienen que ver en su formación o dedicación con los médicos, científicos, abogados, ingenieros o mecánicos a los que dirigen.

Por no salirnos del caso le recomendaría al Rector que repasara quienes dirigen las Universidades más relevantes del mundo, entre  las que la de Sevilla ocupa el lugar 384, de seguro que se llevaría más de una  sorpresa. http://www.teinteresa.es/educa/universidades-espanolas-mejoran-ranking-mundial_0_1175884017.html

Continuaba el Rector reclamando tres medidas, para él, indispensables

1º La gratuidad total de la matricula de los universitarios

2º Que se cubran 7000 plazas de profesores universitarios

3º Que todos los años se les de 1135 millones de euros “de manera incondicionada”, eso sí que ellos, los Rectores, administrarían como les viniera en gana.

Todas ellas tendentes a mantener su “status” sin el más mínimo esfuerzo de mejora de la enseñanza, relevancia de las enseñanzas que imparten o mejor administración de los recursos y hacer que la Universidad siguiera siendo una factoría de fracasados donde lo importante no es el conocimiento, la excelencia sino mantener el puesto y sueldo del rector, su claustro, los profesores y personal administrativo o de oficios que tiene en nomina. Desde luego si se le hiciera caso se ganaría que esos estudiantes y profesores  agradecidos le renovaran su mandato de forma vitalicia.

Esta reivindicación “de casta” no es ajena  a la de otros sectores “privilegiados” del sistema como la sanidad, la investigación, la cultura, la judicatura, el cine, etc. que siempre han reclamado que la crisis la paguemos los demás pero ellos no.

Pero no acaba ahí la argumentación del Rector. Se opone a que los grados universitarios se reduzcan a tres años con el argumento de que “sería una «tragedia» que haya estudiantes que «cursen títulos de tres años y otros de cinco solo por razones económicas», debido a que los precios de la mayoría de másteres «son muy elevados»”.

Para este argumento le ofrezco al Sr Rector una solución bien sencilla  de coste 0 y después una reflexión.

La solución es que los Máster de la Universidad de Sevilla sean gratuitos. Y a la Universidad no le costaría un duro ¿Cómo?

1º la Universidad tiene sus instalaciones, aulas y laboratorios.

2º Los catedráticos, profesores titulados y ayudantes ya cobran de la nomina de la Universidad

Pues intégrese la carga docente de los Máster con la de los grados y asunto resuelto.

¡Ah¡ ingenuo de mi. Pero es que entonces dejarían de cobrar aparte las horas lectivas de los Máster.

Esa era la solución y ahora la reflexión ¿el señor Rector se ha preguntado alguna vez porque hay familias que se entrampan con préstamos o usan sus ahorros para pagar a sus hijos Máster de 30.000 euros o más? ¿Sera por que a cambio reciben una educación y formación de alto nivel?

¿Se ha preguntado alguna vez el Sr Rector porque en España hay tres Escuelas de Negocios entre las 10 mejores del mundo y sin embargo hay que ir al puesto 120 para encontrar a la primera Universidad española, la de Barcelona, entre las mejores del mundo?

Señor Rector desengáñese, su Universidad, la de Sevilla, y las del resto de España han perdido relevancia, no se distinguen unas de otras. El alumno ya no elige una Universidad por su prestigio, calidad de la formación recibida, sino por que encuentre un hueco para “obtener el título” que desea, dándole lo mismo que lo haga la Universidad de Santiago o la de Lérida.

Créame no hay otro camino que el trabajo, la dedicación, la búsqueda de le excelencia en la docencia y en el alumnado  para recuperar el sitio que hace tiempo tuvo la Universidad Pública, claro está si ese es el objetivo.

No obstante si su objetivo y el de otros es mantener a costa de todos su sillón y su sueldo sus recetas son las adecuadas, lo que no sé es si los españolitos de a pie vamos a estar conformes en pagarlas.
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