domingo, 23 de noviembre de 2014

Es tiempo para la Política. Reformas de calado necesarias en nuestro sistema político.


En el actual momento de desconcierto y desazón que sufre buena parte de los españoles es más necesaria que nunca la formulación de una serie de propuestas que renueven la confianza de los españoles en sus dirigentes y en su futuro como ciudadanos dentro de la gran nación que es España.

Por ello del PP , del Presidente del Gobierno han de emanar una serie de propuestas reformistas que para ponerse en marcha no necesitan de ninguna reforma de la Constitución sino más bien volver a los orígenes de esta pues algunas se aplicaron desde su nacimiento para luego verse trastocadas, desnaturalizadas y que en síntesis son:

·         La vuelta al primitivo sistema de elección de los miembros del Consejo del poder judicial donde sus miembros se elijan de entre y por los jueces para evitar el sistema de cuotas de los partidos políticos.

·         Reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional de modo que sus funciones las asuma los miembros del Tribunal Supremo que por ser de nombramiento vitalicio estarán menos condicionados por los partidos que los actuales al no estar sometidos a renovación periódica de sus cargos.

·         Drástica reducción del número de aforados pasando de los actuales 11.000, de los que 7.000 son jueces, al  Presidente del Gobierno, Presidentes del Senado y Congreso, Presidente del Tribunal Supremo y Presidentes autonómicos, que suman en total 21.

·         Reforma del sistema electoral, implantando como en las elecciones europeas la circunscripción nacional y limitando el acceso a aquellos partidos que superen el 5% de los votos. Con ello evitaremos la sobre ponderación de los nacionalismos que tiene más representación que la que le correspondería por el número total de votos. Esto acompañado del sistema mayoritario en el reparto de escaños y las listas abiertas donde el elector pueda descartar de entre los candidatos que se le presentan dentro de una misma lista supondría una renovación total de los hábitos de nuestros representantes y de los electores.

·         Transparencia total de las cuentas de los partidos políticos y sindicatos con acceso  a las mismas a través de internet donde pudiéramos conocer los distintos  conceptos y cuantías de los ingresos a la vez que en que se gastan los mismos.

·         Recuperación por el estado de las competencias que le son propias y ha cedido a las Comunidades Autónomas sin ser de las declaradas “exclusivas” de estas por la Constitución, artículo 150 de la Constitución.

·         Vuelta a la regulación del aborto anterior  a la ley Aido o de plazos que conto con el consenso de socialista y populares al ser la vigente durante los gobiernos de González y Aznar.

Medidas como estas lograrían recuperar la confianza de los españoles de manera mucho más rápida y eficaz que cientos de comparecencias en las televisiones públicas y privadas que luego no se ven corroboradas con hechos que las materialicen.
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